Posiblemente en este blog encuentres ayuda para superar tiempos de crisis.
Las entradas publicadas están orientadas a seguir ejemplos de personas que han sido exitosas en algún periodo de su vida, tanto en el ámbito económico como personal.
Quizás el sexo sea la actividad que más culpa produce en nuestra sociedad. Los padres engendran culpa en los niños por los hechos o pensamientos relacionados con el sexo. Y los adultos no se sienten menos culpables en asuntos de sexo. La gente se introduce subrepticiamente en las salas donde se proyectan películas pornográficas para que los demás no vean lo depravados que son. Mucha gente no quieren reconocer que disfrutan con ciertas practicas sexuales como el sexo oral y se sienten culpables solo de pensar en ello. Las fantasías sexuales son también productoras muy eficientes de culpa. Muchas personas se sienten incomodas por tener tales pensamientos y niegan su existencia en privado, o incluso en sus sesiones de terapia. En efecto si yo tuviese que localizar un centro para la culpabilidad en el cuerpo humano, lo pondría en el sexo.
A lo largo de la vida, las dos emociones más inútiles son la culpabilidad por lo que se ha hecho y la preocupación por lo que se podría hacer. Son dos grandes despilfarros que si los examinamos están conectadas entre si por el presente y en los extremos opuestos. En éste caso examinaremos el sentimiento de culpa autoimpuesta. pero que no tienen que estar Con este sentimiento el individuo se siente inmovilizado por cosas que ha hecho recientementenecesariamente conectadas con algo que pasó en su infancia. Es la culpa impuesta por si mismo cuando se infringe una norma adulta o un código moral adulto. El individuo puede sentirse mal por mucho tiempo aunque el dolor nada puede cambiar lo que ha sucedido. Entre las culpas autoimpuestas más típicas está la de haber reñido con alguien y luego detestarse por haberlo hecho, o el sentirse emocionalmente nulo por algo que se ha hecho como haberse ido sin pagar de un negocio, no haber asistido a la iglesia, o haber dicho algo indebido.De este modo, puedes considerar la culpa como una reacción a residuos de normas que te fueron impuestas y por las que aun estas intentando complacer a alguna ausente figura de autoridad, o como resultado de tus esfuerzos por vivir a la altura de normas autoimpuestas que realmente no te convencen, pero con las que sientes que debes contemporizar. En algunos casos, se trata de un comportamiento estúpido y lo que es más importante, inútil. Puedes seguir lamentandote hasta el final de tus días, pensando en lo malo que has sido, y lo culpable que te sientes, y ni la más pequeña tajada de culpa podrá hacer algo para rectificar ese comportamiento. ¡Se acabo!. Tu culpabilidad es una tentativa de cambiar la historia, de desear que las cosas no fueran como son. Pero la historia es así y tu no puedes hacer nada al respecto.Lo que si puedes hacer es empezar a cambiar tu actitud respecto a las cosas que te producen culpa. En nuestra cultura hay muchas venas de pensamiento puritano que nos envían mensajes de este calibre: "Si te diviertes, tendrías que sentirte culpable por ello". Muchas de tus propias reacciones de culpa autoimpuestas podrían encontrar su origen en este tipo de pensamiento. Quizás has aprendido que no debes satisfacer tus gustos, o queno debes disfrutar de un chiste verde, o que no debes participar en cierto tipo de comportamientos sexuales. Si bien los mensajes represores son muy comunes en nuestra cultura, la culpa que sientes cuando te estas divirtiendo es puramente autoimpuesta.Puedes aprender a disfrutar del placer si sentirte culpable. Puedes aprender a verte a ti mismo como una persona que es capaz de hacer cualquier cosa integrada en su propio sistema de valores sin perjudicar a los demás. Y hacerlo sin sentir culpa. Si haces algo y te disgustas contigo mismo luego de haberlo hecho, puedes proponerte evitar ese tipo de comportamiento en el futuro. Pero soportar una sentencia de culpa autoimpuesta es un "viaje" neurótico que te puedes evitar. La culpabilidad no sirve de ayuda en hada. Por el contrario, no solo sirve para inmovilizarte sino que aumenta las posiblidades de repitas el mismo comportamiento indeseado en el futuro. la culpa puede servir de retribución en si misma y también de permiso para repetir el mismo comportamiento. Mientras retengas la posibilidad de retribución que significa el absolverte a ti mismo por medio de la culpabilidad, podrás seguir dando vueltas como un burro atado a la noria sin lograr nada a no ser la infelicidad del momento-presente.
Cualquiera que se encuentre ya dando los primeros pasos por el camino de la sabiduría habrá descubierto la gran verdad que encierra el axioma que dice: " nos convertimos en lo que pensamos" y , en consecuencia, hará lo posible por pensar bien para vivir mejor. Pero es la experiencia del vivir cotidiano la que lleva a otro descubrimiento nuevo: la verdad más insoslayable es aquella que afirma que " llegamos a convertirnos en lo que practicamos, en lo que hacemos". En coherencia y en perfecto acuerdo con este principio, quien practique la paz y la calma será paz y calma para sí mismo y para los demás. Quien practique la critica feroz, el rencor y la violencia verbal será probablemente violento de palabra y de obra, A quien todo le estresa,desquicia, aburre y saca de sus casillas se ha convertido seguramente en un ser insoportable, desquiciado, esquinoso, siempre alterado y neurótico... y así sucesivamente. Desde Almeria, me escribe Alfredo a el semanal (Taller de Editores), publicación en la que colaboro desde hace más de quince años. Un compañero de trabajo le dio un articulo mío Titulado "persona medicina", para que lo leyera, aconsejandole que hiciera lo posible por imitar a este tipo de personas amables, con sentido del humor, cercanas y muy positivas, y que "probara a no quejarse ni a maldecir ni a crearse problemas por todo durante un solo día". Alfredo me dice en su carta que tiene cincuenta años y que no recordaba ni un solo día verdaderamente contento y sin enfadarse, sin gritar ni maldecir..., " le he amargado la vida a todo el mundo", me confesaba. Pero hizo la prueba y primero aguantó un día sin enfadarse, sin meterse con nadie, sin insultar. Al contrario, fue amable en casa y en el trabajo, estubo alegre e incluso tubo sentido del humor. Cuando vio que era capaz de mantenerse uno o dos días con un buen tono psíquico y alegre, se atrevió a intentarlo durante una semana y , aunque con algunas recaídas lo consiguió. "¿ Porque lo he conseguido?", me preguntaba. Porque probaste a pasar directamente a la acción y te comportaste como si fueras una de esas personas medicina, que yo describía en mi articulo. Expliqué a Alfredo que todo comenzó en el momento que decidió probar un día tan solo a no enfadarse, no insultar, no mostrarse insoportable y, porcontrario, adoptar una aptitud cercana, comprensiva, tolerante, afable y con sentido del humor. No es nada fácil cambiar las conductas si no cambiamos los pensamientos, ya que somos y nos hemos convertido en lo que pensamos. Por otra parte, tampoco es fácil cambiar un pensamiento negativo y derrotista por otro positivo. Pero hay algo que es mucho más fácil. y es, sin pensárselo dos veces , pasar de manera directa y decidida a comportarse "como si" ya fuéramos la persona que queremos ser. Esto es lo que hizo Alfredo, probando tan solo durante un día al principio y, comprobar los buenos resultados, se atrevió a probar durante varios días, hasta percatarse de que ahora ya puede cambiar su forma de pensar, variando su conducta. Si no podemos cambiar de signo nuestra mente, probemos con la misma coducta y obtendremos los mismos resultados.
Recuerda: " El pájaro no canta porque está alegre, sino que está alegre porque canta".Que tus acciones positivas te lleven a sentirte mejor y a pensar con ilusión. confianza y optimismo. Bernabé Tierno.
El éxito empieza cuando decidimos cambiar nuestra forma de pensar. Cambiar nuestros hábitos de pensamientos negativos por otros de pensamientos positivos. Esta forma de actuar sólo se puede adquirir por medio de la conciencia. En realidad somos lo que pensamos y tenemos el poder de pensar lo que realmente queremos, podemos a base de entrenamiento y perseverancia, apartar nuestra mente de las cosas que no queremos y centrarla en las cosas que queremos. Ésto quiere decir que podemos actuar con una actitud mental positiva y atraer riqueza y bienestar o por el contrario actuar con actitud mental negativa y atraer la pobreza y el fracaso personal.
Un buen ejemplo de como un hombre actuó con una actitud positiva y se elevó a pesar de los obstáculos y muchas dificultades, es la historia de S.B. Fuller.
"Somos pobres... no por culpa de Dios." S.B. Fuller era uno de los siete hijos de un aparcero negro de Luisiana. Empezó a trabajar a la edad de cinco años. A los nueve ya arreaba mulos. Eso no tenia nada a de insólito: los hijos de casi todos los aparceros empezaban a trabajar a edad muy temprana. Aquellas familias aceptaban la pobreza como su destino y no pedían más. El joven Fuller era distinto a sus compañeros en un sentido: tenía una madre extraordinaria, una mujer que se negaba a aceptar esta precaria existencia para sus hijos, pese a que ella no había conocido otra forma de vida. Sabía que algo fallaba por el hecho de que su familia apenas pudiera subsistir en un mundo de gozo y abundancia. Y solía hablar a su hijo acerca de sus sueños. "No tendríamos que ser pobres, S. B. -solía decir-. y que nunca te oiga yo decir que somos pobres por voluntad de dios. Somos pobres... no por culpa de Dios. Somos pobres porque tu padre jamás tubo el deseo de ser otra cosa." Nadie había tenido el deseo de ser rico. Esta idea idea quedó grabada tan profundamente en la mente de Fuller, que cambió toda su vida. Empezó a querer ser rico. Centraba la mente en las cosas que quería y las apartaba de las cosas que no quería, y así adquirió un ardiente deseo de hacerse rico. llegó a la conclusión de que el medio más rápido de ganar dinero consistía en vender algo. eligió el jabón. se pasó doce años vendiendo de puerta en puerta. un día averiguó que la empresa que le proporcionaba el género iba a ser subastada. El precio de venta de la empresa era 150.000 $. En doce años de venta y de ahorro había logrado reunir 25.000 $. se llegó al acuerdo de que depositaria los 25.000 $ y obtendría los 125.000 restantes en un plazo de diez días. En el contrato figuraba una clausula según la cual perdería el depósito en caso de que no reuniera el dinero. En el transcurso de sus doce años como vendedor de jabón había ganado el respeto y la admiración de muchos de sus comerciantes. Ahora acudió a ellos. Obtuvo dinero también de algunos amigos personales y de compañías de prestamos y grupos de inversión. La víspera del décimo día había logrado reunir 115.000 $ . Le faltaban 10.000.
EN BUSCA DE LA LUZ. S.B. Fuller había agotado todas las fuentes de crédito que conocía. "Era entrada la noche -recuerda-. En la oscuridad de mi habitación, me arrodillé y empecé a rezar. Le pedí a Dios que me condujera a una persona que me prestara a tiempo los 10.000 $ que me faltaban. Me dije a mí mismo que bajaría con mi automóvil por la calle Sesenta y uno hasta que viera la primera luz en un establecimiento comercial. le pedí a Dios que hiciera que aquella luz fuera un signo que me indicara su respuesta". Eran la once de la noche cuando S.B. Fuller empezó a bajar por la calle Sesenta y uno de Chicago. Al final, tras recorrer varias manzanas, vio luz en el despacho de un contratista. entró. Allí, sentado junto a su escritorio, cansado de trabajar hasta tan tarde, se encontraba un hombre a quien Fullerconocía vagamente. Fuller comprendió que tenia que ser valiente. "¿Quiere ganar 1000 $?", le preguntó fullerdirectamente.El contratista se vio sorprendido por la pregunta. "si claro" contestó."En tal caso, extiendamé un cheque por valor de 10.000 y, cuando le devuelva el dinero. le daré 1.000 $ de beneficio", Recuerda Fuller que le dijo al hombre. Le indicó al contratista los nombres de las demás personas que le habían prestado el dinero y le explicó exactamente y con todo detalle en que consistía el negocio. Antes de que terminara aquella noche tenia en su bolsillo un cheque por valor de 10.000 $. Posteriormente consiguió intereses con derecho de control no solo en aquella empresa si no también en otras siete, incluidas cuatro fabricas de cosméticos, una fabrica de géneros de punto, otra de etiquetas y un periódico. Cuando hace poco le pedimos a Fuller que explorara con nosotros el secreto de su éxito, el nos contestó con las palabras que le dijo su madre hacia muchos años:Somos pobres... no por culpa de Dios. Somos pobres porque tu padre nunca tubo el deseo de ser rico. Nadie en nuestra familia ha tenido jamás el deseo de ser otra cosa". "Miren - nos dijo-, yo sabía lo que quería, pero no sabía como conseguirlo, Por consiguiente , leí la Biblia y libros de inspiración para alcanzar un propósito. Pedí en mis plegarias el conocimiento necesario para alcanzar mis objetivos. Mi mayor fuente de inspiración procede de la biblia. "Cuando uno sabe lo que quiere, es más probable que lo reconozca cuando lo vea. Cuando se lee un libro, por ejemplo reconoce uno las oportunidades capaces de ayudarle a conseguir lo que desea." Lo que importa aquí es observar que S.B, Fuller empezó su vida con muchas menos ventajas de las que tenemos casi todos nosotros, pero eligió un gran objetivo y se dispuso a alcanzarlo. como es lógico, la elección del objetivo es individual. Usted tiene el derecho personal a poder decir: "eso es lo que yo elijo. Eso es lo que yo quiero conseguir." Lo tiene todo que ganar y nada que perder si lo intenta. El éxito sólo pueden alcanzarlo y conservarlo quienes lo siguen buscando con una actitud positiva.