domingo, 24 de julio de 2011

El niño juega, el adulto fantasea


El juego en el niño es una de las fuentes de placer, que le permite crearse un mundo propio o, más exactamente, situando las cosas de su mundo en un nuevo orden, grato para el. El niño toma muy en serio su  juego y dedica en él grandes efectos. Para jugar necesita desprenderse de la realidad concreta. Esto no significa que ignore la realidad, ya que en el juego siempre toma un objeto, un elemento de la misma para jugar.
El adulto, por varias razones, cesa de jugar; renuncia, aparentemente, al placer que extraía del juego. Sin embargo, todos sabemos que nada nos resulta tan difícil como la renuncia a un placer que ya hemos saboreado alguna vez. En realidad, no podemos renunciar a nada, no hacemos más que cambiar unas cosas por otras. De ahí que el adulto no abandona la ganancia de placer obtenida con el juego de la infancia, si no que aplica una sustitución: no "juega" ya como un niño, sino que "fantasea". Hace castillos en el aire, crea ensueños, sueños diurnos.
El fantasear de los adultos menos fácil de observar que el jugar de los niños. Desde luego, el niño juega también solo, aunque -a veces- a pasear de que no ofrece sus juegos como un espectáculo, tampoco se los oculta a los mayores.
A diferencia que el niño, el adulto se avergüenza de sus fantasías. Tanto se avergüenza que se las guarda y hasta prefiere sentirse culpable por ellas, las considera una cosa intima y personal. Una cuestión común de observar en la consulta de un psicoanalista es que el paciente fantaseando permanentemente le quita espacio a la realidad para poner en ella sus fantasias. Pero, más allá de esto y pese a tal vergüenza y al encubrimiento que genera, la fantasía del adulto es la continuación del inocente juego infantil. El juego de los niños es dirigido por deseos, en particular por el deseo de ser adulto. El niño juega siempre a "ser mayor", imita en el juego lo que de la vida de los mayores ha llegado a conocer, pero no tiene ningún motivo para ocultar ese deseo. Como decía, no pasa así en el adulto, éste sabe que de él no se espera ya que no juegue ni fantasee, menos aún que satisfaga en secreto deseos prohibidos, si no que actúe en el mundo real. Para fantasear no necesito la realidad, por lo tanto cada vez que fantaseo soy un ser aislado que inventa una realidad que no existe. Existe también una relación entre los sueños y las fantasias. El hecho de que nos sea casi siempre oscuro el sentido de nuestros sueños obedece a que también nocturnamente se movilizan en nosotros deseos que nos avergüenzan, al igual que los sueños diurnos, que tan bien conocemos.
La fantasía es la más intima y secreta de las creaciones de la mente en vigilia.

Fuente:







martes, 19 de julio de 2011

Elbert Hubbard







Raramente los escritores escriben lo que piensan. Simplemente escriben lo que piensan que otras personas piensan que ellos piensan.
Filósofo, artista, editor y escritor estadounidense, representante importante del movimiento Artes y oficios, cuya obra más famosa y recordada sea "Un mensaje a García". Nació en Bloomington, pero se crió en Hudson (Illinois), donde su primer negocio fue la venta de jabón, introduciendo novedosas innovaciones. En 1895 fundó Roycroft, un movimiento artes y oficios (Arts and Crafts movement) en East Aurora, Nueva York. Luego editó un periódico y más tarde dos revistas, "The Philistine" y "The Fra". Hubbard se convirtió en un popular conferenciante, de filosofía socialista y una ardiente defensa a la libre empresa. En 1915, murió mientras viajaba en el "RMS Lusitania", un barco de pasajeros de lujo inglés, que fue hundido por el submarino alemán "Unterseeboot 20", una de las causas de la entrada de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
Se pueden estudiar estos consejos de Elbert Hubbard, pero recuerde que ningún provecho le dará su estudio si no los aplica a la vida.

     Cada vez que salga al aire libre, retraiga el mentón, lleve erguida la cabeza y llene los pulmones hasta que no pueda más; beba el sol: salude a sus amigos con una sonrisa, y ponga el alma en cada apretón de manos. No tema ser mal comprendido y no pierda ni un minuto en pensar en sus enemigos. Trate de determinar firmemente la idea de lo que desearía hacer, pues, a medida que pasen los días, verá que, inconscientemente, aprovecha todas las oportunidades requeridas para el cumplimiento de su deseo, tal como el zoófito del coral obtiene de la marea los elementos que necesita. Fórjese la idea de la persona capaz, empeñosa, útil, que desea ser, y esa idea lo irá transformando hora tras hora en tal individuo... el pensamiento es supremo. Observe una actitud mental adecuada: la actitud del valor, la franqueza y el buen talante. Pensar en crear. Todas las cosas se producen a través del deseo y todas las plegarias sinceras tienen respuesta. Llegamos a identificarnos con aquellos que se fijan en nuestros corazones. Lleve, pues, retraído el mentón y erguida la cabeza: Todos somos dioses en estado de crisálida.

sábado, 16 de julio de 2011

REFLEXIÓN



Los famosos
Un famoso expositor comenzó un seminario en una sala con 200 personas, tomando un billete de $ 100.- entre sus manos.
Él preguntó:
“¿Quién de ustedes quiere este billete de $ 100.-?”
Todos levantaron la mano...
Entonces él dijo:
“Daré este billete a uno de ustedes esta noche, pero, primero, déjeme hacer esto...”
Entonces, él arrugó totalmente el billete.
Las manos continuaron levantadas....
Y el expositor continuó:
“¿Y si hiciera esto?...”
Dejó caer el billete al piso y comenzó a pisarlo y a refregarlo.
Después, tomó el billete, ya hecho un asco de pisado, sucio y arrugado:
“¿Y ahora...?”
“¿Quién todavía va a querer este billete de $ 100.-”?
Todas las manos volvieron a levantarse.
El expositor miró a la audiencia y les dice que va a explicar lo siguiente
“Esta situación también pasa con nosotros... Muchas veces, en nuestras vidas, somos aplastados, pisoteados y sentimos que no tenemos importancia.”
“Pero eso no importa. Jamás perderemos nuestro valor.
Sucios o limpios, aplastados o enteros, gordos o flacos, altos o bajos, ¡nada de eso importa!...”
“¡Nada de eso altera la importancia que tenemos!... El valor de nuestras vidas no se da por lo que aparentamos ser, sino ¡por lo que hacemos y sabemos!...”
Ahora, reflexiona bien y
trata de recordar:
1 - Nombra las 5 personas más ricas del mundo.
2 - Nombra las 5 últimas ganadoras del concurso
Miss Universo
3 - Nombra a 10 ganadores del premio Novel.
4 - Nombra los 5 últimos ganadores del premio Oscar, como mejores actores o actrices.

¿Cómo te fue? Mal ¿no?... ¿¿¿Difícil de recordar???... No te preocupes. Ninguno de nosotros se acuerda de los mejores de ayer.
¡Los aplausos se van!
¡Los trofeos se llenan de polvo!
¡Los ganadores son olvidados!

Ahora, haz lo siguiente:
1 - Menciona a 3 profesores que te hayan ayudado en tu verdadera formación
2 – Menciona a 3 personas que te hayan ayudado en los momentos difíciles.
3 - Piensa en alguna persona que te haya hecho sentir alguien especial
4 – Menciona a 5 personas con quienes te guste pasar el tiempo.

¿Cómo te fue? Mejor, ¿no es verdad?
Las personas que marcan nuestras vidas no son las que tienen las mejores credenciales,  más dinero o los mejores premios...
Son aquellas que se preocupan por nosotros, que cuidan de nosotros, que de algún modo, están a nuestro lado.
Piensa un momento...
¡La vida es muy corta!...
Tú, ¿en cuál lista estás?...