sábado, 23 de abril de 2011

ATRAIGA LA RIQUEZA


El valor de un libro está sometido al reconocimiento individual y el uso personal de cada lector. Si al leer un libro te identificas con el, ese es para ti un buen libro.
Los libros son instrumentos, que si damos buen uso de ellos, nos proporcionan la inspiración necesaria para alumbrar los días oscuros de nuestra vida.
Un buen ejemplo de ello lo tenemos en la persona de George Stefek. Éste se encontraba convaleciente en un hospital de Illinoils. Allí descubrió por casualidad el valor del tiempo que se dedica a la reflexión. Desde el punto de vista económico... se encontraba sin un centavo. Durante su convalecencia, George disponía de mucho tiempo. No podía hacer otra cosa como no fuera leer y pensar. Leyó el libro, "Piense y hágase rico". Y estubo dispuesto a actuar.
Se le ocurrió una idea. George sabía que muchas lavanderías doblaban las camisas recién planchadas sobre unas tablas de cartón para que quedaran lisas y sin arrugas. Escribiendo algunas cartas, se enteró de que aquellos cartones de camisas les costaban a las lavanderías cuatro dólares el millar. Su idea consistió en vender los cartones a un dolar el millar; no obstante, cada cartón llevaría un anuncio. Como es natural, los anunciantes pagarían el espacio y George obtendría un beneficio.
George tubo una idea y trató de ponerla en practica.
¡Al salir del hospital, entró en acción!
Puesto que era un novato en el sector de la publicidad, tropezó con problemas. Pero al final, consiguió desarrollar unas afortunadas técnicas de venta mediante lo que otros llamaban "método de tanteo" y nosotros llamamos "método de éxito".
George siguió la costumbre que había adquirido en el hospital y que consistía en pensar, reflexionar y planificar cada día.
A pesar de que su negocio estaba prosperando rápidamente, George decidió incrementar sus ventas, mejorando la eficacia de su servicio. Los cartones de las camisas cuando se retiraban, no eran conservados por los clientes de las lavanderías.
Ahora se hizo una pregunta: "¡Como podría lograr que las familias se quedaran con los cartones de las camisas en los que figuraban los anuncios?". Se le ocurrió la solución.
¿Que hizo?. En uno de los lados del cartón siguió imprimiendo un anuncio en blanco y negro o bien en color. En la otra cara añadió una novedad: un interesante juego para los niños, una receta para el ama de casa o un provocador crucigrama para toda la familia. george nos refiere el caso de un marido que se lamentaba de que su cuenta de la lavandería había subido de forma repentina inexplicablemente. ¡Entonces descubrió que su mujer mandaba las camisas a la lavandería que el hubiera podido llevar aún otro día, simplemente para poder reunir mayor número de recetas!.
Pero George no se detuvo aquí. Era ambicioso. Quería ampliar todavía más su negocio. Una vez más, George Stefek entregó todos los dólares que por cada mil cartones recibía de las lavanderías, al Instituto Americano del Lavado. El Instituto a su vez recomendó que cada miembro utilizara para sí mismo y para su gremio exclusivamente los cartones de camisa Geroge Stefek.
Y, de este modo, George hizo otro importante descubrimiento: cuanto más se da lo que es bueno y deseable... ¡tanto más se recibe!.
Una sección de reflexión cuidadosamente planificada le reportó a George Stefek mucho dinero, tras haber descubierto que, para poder atraer con éxito la riqueza, es esencial dedicar algún tiempo a la reflexión.
Las mejores ideas se nos ocurren cuando nos hallamos en silencio. No cometa el error de creer que, por el hecho de moverse frenéticamente de un lado para otro, es usted más eficaz y eficiente. No suponga que pierde el tiempo cuando lo dedica a pensar. La reflexión es la base sobre la que el hombre construye todo lo demás.

Fuente: "La actitud mental positiva,un camino hacia el éxito" (Napoleón Hill, W. Clement Stone)

martes, 12 de abril de 2011

MIEDO AL FRACASO


La inseguridad  y el miedo al fracaso son dos elementos que paralizan nuestros proyectos. Sin superar esta barrera seremos incapaces de conseguir nuestros objetivos. La realidad, es que el miedo es una defensa innata del ser humano, ya que nos pone en defensa de los peligros que siempre nos han acechado desde tiempos remotos. Esto es natural, pero el miedo que nos impide llevar a cabo nuestros proyectos, avanzar en el camino para alcanzar nuestras metas, en realidad lo que hace es bloquear nuestras actitudes, y no es ya un mecanismo de defensa como tal, sino que se convierte en un enemigo.
El novelista Paulo Coelho dice: "Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: El miedo a fracasar".
En este ejemplo podemos comprender como nos paraliza el miedo:
Si alguien coloca un tablón de madera sobre el suelo y nos pide que caminemos sobre el, seguramente lo haremos sin ninguna dificultad pero...¿qué ocurriría si este tablón estuviera colocado sobre un precipicio?. Nuestro miedo sería tan grande que tendríamos muchas posibilidades de dar un traspié y caer al  vació. La dificultad (Pasar  por encima de un tablón) es la misma en los dos casos, pero la percepción del riesgo hace  que nos paralicemos y realicemos el mismo trabajo con mayor dificultad.
Si a la hora de llevar a cabo algún objetivo, tan solo pensamos en el riesgo que conlleva, las posibilidades de éxito disminuyen considerablemente. Frases como "seguro que me equivoco", "tengo mala suerte para estas cosas", "no tengo ninguna esperanza de lograrlo". etc, nos predisponen en contra de nuestras metas. En lugar de vernos a nosotros mismos triunfando, lo hacemos creando situaciones de fracaso, lo cual destruye nuestra autoestima y capacidad para llevar a cabo nuestros proyectos. Se trata, por tanto, de borrar ese conjunto de imágenes negativas de nuestra mente y sustituirlas por visualizaciones positivas.

Enlaces:
Salud mental 3000



domingo, 3 de abril de 2011

HAZ COMO LAS HORMIGAS


Muchas veces son las que la naturaleza nos da ejemplo y en éste caso quiero aprovechar para dejar constancia de un ejemplar comportamiento de una de las comunidades más bien organizadas de la Tierra: "las hormigas".
Todos los años durante el tiempo de cosechas de los cereales salen a buscar el grano para aprovisionarse de alimento durante el invierno, todas las obreras traen al hormiguero todo el grano posible y lo meten dentro de sus particulares cavernas. En cuanto llueve sacan este grano para que se humedezca y así se reblandece, después comen su corazón, que es de donde brotan las rices y el tallo, dejando solo la parte de fuera con lo que se alimentarán el resto del año. Ellas saben muy bien que si dejaran el grano dentro éste empezaría a germinar taponando todas sus cavidades y provocando la ruina de toda la comunidad. Han aprendido que, por mucho que pueda llover, los granos sin su corazón ya no germinan y servirán de alimento durante el largo invierno. También si observamos veremos que aunque tengan todo el grano que necesitan, en cuanto hace buen tiempo no dejan de recoger hierbas y todo lo que pueda servir de alimento, temiendo que no les alcance con lo almacenado anteriormente. Es decir, que nunca pierden el preciado tiempo que les ofrece la naturaleza, no dejan para mañana lo que la oportunidad del presente pueda ser aprovechado en beneficio de la comunidad.
Esto es un claro ejemplo de que también las personas de éxito son las que tienen visión de futuro y trabajan cosntantemente en el presente para asegurar el futuro. Aprovechar las oportunidades que nos ofrece el día y aplicar los principios de la propia naturaleza nos llevara a conservar lo que ya hemos conseguido anteriormente y aprovechar los momentos de gloria.

No comas siempre de lo que has ganado.
más vive de modo que mueras honrado.


Fuente: del libro "  El Conde Lucanor"   (Don Juan Manuel)