domingo, 31 de octubre de 2010

¿QUE ES UN MILAGRO?



Un milagro es el logro, por parte de una persona o grupo de personas, de algo que se considera una meta "imposible" mediante el pensamiento, la motivación y la acción. alcanzar metas imposibles siempre y cuando ni estas ni los métodos empleados para llegar a ella violen la Ley Universal: las Ley de Dios y los derechos de sus congéneres.
En la siguiente historia se aplican los principios del éxito a la vida de un hombre que nació sin piernas y que caminó hacia el logro de una meta imposible.

Cuando se llamó a Henry Viscardi para que recogiera la medalla de oro Napoleón hill por el meritorio trabajo que había hecho en la fundación del Centro de Recursos Humanos y por haber dedicado su vida a ayudar a los discapacitados, éste avanzó con dificultad pero lleno de orgullo hasta el podio y dijo:
- Estoy profundamente agradecido por recibir esta medalla, que lleva el nombre de un gran hombre como es Napoleón Hill. Hay varias razones para que me sienta especialmente emocionado. Yo nací sin piernas. Pasé los primeros siete años de mi vida en un hospital de beneficencia. No pude sostenerme sobre estos miembros artificiales que llevo hasta los veintisiete años años. Y durante estos años tuve que luchar para sobrevivir, primero como un niño con una grave discapacidad y más adelante como un hombre con una horrible deformación.

-Recuerdo la expoliación que mi madre me dio cuando era niño y le pregunté porque me había tocado a mí. Con sus sabias palabras de campesina, me dijo que, cuando llegó el momento de que otro niño tullido viniera al mundo, el Señor y sus consejeros se reunieron para decidir donde lo aviarían. Y el Señor dijo: "Creo que los Viscardi serán una buena familia para el niño tullido".

-así es como me siento con respecto a ustedes y a las diferentes comunidades que pueblan la tierra nuestra, Estados Unidos, que tanto amo. Es ella la que ha alimentado mis ideales y me ha dado la oportunidad de ser libre y buscar mi propio destino, no como una persona tullida, si no como un igual. ¿En que otra tierra hubiera tenido la oportunidad de hacer lo que quisiera?

-Hace años, un medico cambió mi vida cuando me ayudó a sostenerme por primera vez sobre las piernas artificiales que ahora llevo. No pude pagarle la factura,pero me dijo que se sentiría suficientemente compensado si yo ayudaba a cambiar la vida de otros discapacitados como el me había ayudado a cambiar la mía. Entonces le prometí -y les prometo a ustedes- que mientras hubiera una persona discapacitada en el mundo que prefiriera los desafíos de la vida a una existencia segura, el entusiasmo de vivir al estancamiento y la seguridad de una vida de subsidios, yo dedicaría toda una vida a ella.

-Recuerden: "La esperanza de un deber, no un lujo". tener esperanza no es soñar... si no convertir los sueños en realidad.
"Benditos aquellos que sueñan y están deseosos de pagar el precio que haga falta para convertir sus sueños en realidad".

-Por lo que se refiere a mí, prefiero no ser un hombre corriente. Estoy en mi derecho de no ser un hombre corriente si a sí lo decido. Busco la oportunidad, no la seguridad. Quiero asumir el riesgo calculado, soñar y construir, caer y triunfar.
me niego a renunciar a una vida de incentivos por una pensión. No cambiaré mi libertad por la beneficencia ni mi dignidad por una ayuda social. No me acobardaré ante ningún jefe ni cederé a las amenazas. Mi herencia es poder mantenerme en pié, orgulloso y sin temor a pensar y actuar por mi mismo. disfrutar de los beneficios que mi trabajo origine y enfrentarme audazmente al mundo y decir: "yo he hecho esto".
-lo normal seria que les deseara a todos, incluyendo a aquellos con alguna discapacidad, éxito y felicidad para el resto de sus vidas. pero el éxito y la felicidad tal como se miden actualmente son demasiado fáciles. yo les desearé que sus vidas tengan sentido siempre...
-Para nuestros millones de discapacitados, para usted y para mí, esto es lo que significa ser norteamericano.


Napoleón Hill.


sábado, 16 de octubre de 2010

El GENIO HUMILDE


Grigori Perelmán, un personaje con fama de ermitaño, poco amigo de ceremonias y multitudes es un exitoso matemático ruso residente en San Petersburgo que ha desvelado uno de los enigmas desentrañables de ésta disciplina, " la conjetura de Poincaré".
Este genio de las matemáticas que vive prácticamente en la miseria rechazó un premio de un millón de dólares concedido por el Instituto clay, de hecho ni siquiera se ha molestado en recogerlo.
En el año 2.006 también le fue concedido el galardón más prestigioso de los matemáticos, la "Medalla fields", dotado con 10.000 dólares que también rechazó argumentando entonces no estar interesado ni en el premio ni en el dinero.

lunes, 11 de octubre de 2010

EL MIEDO A LA POBREZA



El dinero no es más que conchas de almejas , o discos de metal o trozos de papel, y hay tesoros del corazón y del alma que el dinero no puede comprar, pero la mayoría de la gente sin dinero es incapaz de tenerlo en cuenta y sostener su espíritu. Cuando un hombre se encuentra en lo más bajo, está en l calle y es incapaz de conseguir trabajo, a su espíritu le sucede algo que se refleja en la caída de sus hombros, la forma de llevar el sombrero, su modo de caminar y su mirada. No puede escapar a una sensación de inferioridad con respecto a la gente que tiene un empleo seguro, aun cuando sepa que esas personas son iguales en carácter, inteligencia o habilidad.
Por su parte, los demás, incluso sus amigos, experimentan una sensación de superioridad y lo consideran una víctima, quizá de una manera inconsciente. Tal vez ese hombre pida prestado durante un tiempo, pero no lo suficiente para continuar con la vida a la que está acostumbrado, y tampoco podrá continuar pidiendo durante mucho tiempo. Pero pedir, aun cuando sea para vivir, es una experiencia deprimente y al dinero así obtenido le falta el poder que tiene el dinero ganado con su propio esfuerzo. Evidentemente, nada de esto se explica a los zánganos y a los pordioseros, sino sólo a los hombres con ambiciones normales y que se respetan a sí mismos.
las mujeres que se encuentran en la misma situación son algo diferentes. De algún modo, no las consideramos como personas marginadas. Raras veces viven en la miseria o piden por las calles, y cuando se encuentran entre la gente, no se las reconoce por las mismas señales que identifican a los hombres mendigos. Desde luego, no me refiero a las harapientas de la gran ciudad, que son parte opuesta de los vagabundos masculinos confirmados. Me refiero a mujeres bastante jóvenes, decentes y con inteligencia. Tiene que haber muchas mujeres así, pero su desesperación, no resulta tan evidente. Quizá se suiciden.
Cuando un hombre se encuentra sin dinero y desempleado, dispone de tiempo para lamentarse. Es posible que viaje muchos kilómetros para buscar un trabajo y descubra que el puesto ha sido ocupado ya, o que solo se trata de uno de esos puestos sin salario fijo, con solo una comisión sobre las ventas de algún cachivache inútil que nadie compraría, excepto por piedad. El hombre vuelve a encontrarse en la calle, sin ningún sitio donde ir, excepto a cualquier parte. así que camina, y camina. Contempla los escaparates de las tiendas, observa lujos que no son para él; se siente inferior y deja paso a otras personas que se detienen a mirar con un interés activo. Deambula por la estación, y entra en la biblioteca para descansar los pies y calentarse un poco, pero eso no es lo mismo que buscar un trabajo, de modo que no tarda en reanudar la marcha. Es posible que no lo sepa, pero su falta de objetivo le delatará aunque las lineas de su figura no lo hagan. Es posible que vaya bien vestido, con las ropas que le quedaron cuando tenia trabajo estable, pero esas ropas no sirven para ocultar su caída.
Ve a miles de otras personas alrededor, todas ellas ocupadas con sus trabajos, y las envidia desde lo más profundo de su alma. Todas tienen su, su autorrespeto y su orgullo, y él no puede convencerse a sí mismo de que también es un buen hombre, por mucho que reflexione y llegue a un veredicto favorable hora tras hora.
Precisamente el dinero es lo que establece la diferencia en él. Con un poco de dinero, volvería a ser el mismo.



columnista popular en los años 1930 y 1940
(Westbrook Pegler)

jueves, 7 de octubre de 2010

FRACASO Y ÉXITO





Exito o fracaso son dos puntos en nuestra mente que pueden ser muy distantes entre ellos, pero la realidad depende de la interpretación de cada individuo, si lo analizamos bien es un estado mental. Una persona que sólo quiso tener unos estudios primarios a pesar de haber tenido la oportunidad de estudiar, se puede considerar que llegó en su momento a tener el éxito que esperaba. hay personas que se conformaron con un empleo o profesión adecuada a sus necesidades primordiales y no piden más a su vida, ésto no es nada malo y muy respetable. Todo depende del nivel de ambición de cada persona, o bien se puede decir que hay personas que tienen esa ambición de superarse pero no se atreven a dar el paso de realizar algo distinto, o nadie les ha enseñado a caminar por otros senderos. Normalmente cuando hemos conseguido una vivienda mas o menos digna, una familia con hijos, un coche y un trabajo para suplir, aunque sea lo justo, nuestras necesidades mas primordiales, ya nos estancamos y dejamos de luchar por conseguir más. Muchas veces nos parece un pecado desear una gran casa con jardines y piscina, un deportivo de lujo, comer en buenos restaurantes... en realidad mi mujer diría que para que quiere una casa tan grande si no tiene tiempo de limpiarla, y un deportivo de lujo si no podría mantener ni siquiera el seguro, pues bien, es verdad, lo que pasa es que en nuestra mente no cabe que el que tiene todas esas cosas seguro que su poder adquisitivo no suele ser el mismo, ya tienen quien les limpie la casa, le cuiden el jardín y la piscina y todo tipo de comodidades. No es ningún pecado pedir mas a la vida si lo que quieres conseguir se justifica con el trabajo y la perseverancia. La ambición sana y con buenos propósitos no suele dañar a los semejantes como puede hacerlo la avaricia o la codicia. Sabemos muy bien que muchas personas con alto poder adquisitivo hacen donaciones y colaboran estrechamente con sus aportaciones a países tercermundistas, sólo por sentirse orgullosos de haber dado parte de si mismos a una buena causa.
En conclusión, para tener éxito, tanto personal como en lo material hay que trabajar por ello y ser constante, sin embargo para fracasar no hay que hacer nada.

(Joaquín López)

Aquí un ejemplo de éxito personal y financiero.
Biografia del presidente y fundador de INDITEX: Amancio Ortega